Hora tras hora

Aquel primero de mayo, Día de la Madre, amanecía soleado. Los niños estaban cansados de mi inagotable afán por descubrir lugares nuevos. Conduciendo los pocos kilómetros que separaban la localidad que nos acogía de la que nos disponíamos a conocer; en una rotonda, vimos un cartel amarillo que en mayúsculas señalaba: AERÓDROMO. Seducidos por la … Sigue leyendo Hora tras hora